La fundación Prolectura es la historia de una familia, el venir de una etnia. Y el legado del hombre: la herencia de los cuentos.

Como todo se convierte en relato, vayamos al principio:

Comienza con una figura emblemática en la vida de los niños: el abuelo, el gran promotor de lectura, cuentacuentos Cacique Yajaira de la etnia Wayúu. No hablaba español, no leía ni escribía; pero todas las noches en la sabana de la guajira, reunía a su clan para compartir los relatos del día, narrar leyendas y cuentos de nuestra lengua materna (wayunaikki). El privilegio del contacto con la ciudad enriquecía aún más nuestro espacio, siempre llegaban los visitantes de Maracaibo con los cuentos de la ciudad-, con historias que habían visto en el teatro y las hazañas de los personajes de las últimas películas que habían visto en la gran pantalla. Esto, felizmente, permitió que en mi convivieran héroes griegos y guajiros con personajes contemporáneos del momento; historias y más historias.

Por eso no hay una explicación muy científica para el porqué de esta fundación…Nace de allí, soy lectora, lo fui desde siempre. Mis hijos son lectores. La lectura ha sido para mi familia un gran privilegio y un hermoso punto de encuentro y de comunicación. Mis hijos conocierón mi voz desde el vientre y después de nacidos siguieron escuchando con entusiasmo todo aquello que leía en voz alta, práctica que aún seguimos compartiendo en familia. Mis hijos crecieron ye en interés en la literatura para niños continuó. Es gratificante ver cómo me obsequian libros para niños y dan golosinas al alma de esa chiquilla que aún vive en mí. Sin querer, y siempre desde el amor y no desde la imposición, todos a mi alrededor se iban interesando por la lectura. Amigos del trabajo, empleados, personal de la clínica que dirijo se llevaban libros a sus casas para compartir con sus hijos, era algo contagiosos. Me interesé cada día más en los libros para niños, asistía a congresos nacionales e internacionales y todo se convirtió en causa.

Concienticé entonces los inmensos beneficios de la lectura y la literatura me habían proporcionado y cómo habían enriquecido la vida de mi hermosa familia: esto fue lo que definitivamente me animó a crear Prolectura. La idea en ese momento esa sistematizar mis experiencias para compartirlas con otros, de allí surgió el programa Léeme, una iniciativa muy modesta que ha ido creciendo cada día más.

Dra. Irunú Paz de Sylvester